martes, 19 de mayo de 2009

¿CÒMO PERCIBO MI DOCENCIA?


POR:
ALEJANDRO GARCÌA CERNA

La primera ocasión que me paré frente a un grupo de personas para impartir una clase, fue en el Colegio de Bachilleres plantel Iztacalco a la edad de 24 años, cuando realizaba mi servicio social. Recuerdo que estaban los alumnos en la sala audiovisual del colegio esperando al maestro de Métodos de Investigación II; entre alumnos reprobados y alumnos que adeudaban la materia por alguna razón, sumaban cerca de setenta jóvenes, algunos de pie, otros hacinados y algunos más sentados en el piso. Cuando me dirigía al escenario donde estaba el pizarrón, poco a poco sentía como la respiración y el corazón se aceleraban, transpiraba como no tienen idea, chocaba con uno y con otro, a uno lo pisé fuertemente, y sin voltear a verlos, porque me sentía muy nervioso, les decía perdón, perdón, discúlpame…pero al fin llegué a escenario en no sé cuánto tiempo, pero de lo que sí estoy seguro, es que fue una eternidad llegar. Al estar ahí, repentinamente se creó un silencio aparente, porque la mayoría murmuraba: ¡ese es el maestro!... ¡uh, sí llegó! O al menos, eso yo pensaba que decían. Lo primero que pensé fue: “calma, Alejandro, tranquilo, conoces el tema”, pero ¿cómo hacerlo? Súbitamente, pensé, la lista de asistencia; fueron veinte minutos los que invertí en pasar lista a todos los presentes, pero me sirvió para guardar la calma y empezar mi exposición con resultados muy favorables y satisfactorios. Nunca voy a olvidar esta experiencia que me dejó dos lecciones fundamentales para enseñar: tener seguridad y la más importante, tener conocimiento del tema.
Me inicié como maestro porque tuve la fortuna de vivir durante 27 años en una escuela primaria donde mi mamá trabajaba como conserje de la misma, estar rodeado siempre de maestros me llamó la atención, principalmente, porque ellos lo sabían todo; cualquier tema que cuestionara lo respondían sin demora, hablaban de política, de historia, de todos los temas que yo desconocía, me dejaban con la boca abierta con todo lo que discutían; creo que fue el conocimiento que posee un maestro lo que realmente me impulsó para ejercer esta vocación (y digo vocación porque cada día que pasa me convenzo más de que lo hago bien).
Yo pienso que ser maestro es una enorme responsabilidad y compromiso tanto para los alumnos como para mi país, porque gran parte depende del profesor la formación de los futuros investigadores, funcionarios, profesionistas, en fin, los dirigentes de Mèxico. Esto es lo que me impulsa y me responsabiliza cada día más para motivar a mis alumnos de que sean los mejores, se entreguen y se apasionen por lo que hacen; que sienta placer y no obligación por aprender, porque ese es el sentimiento y orgullo que me nace cuando estoy frente a ellos: ser el mejor para que ellos sean los mejores.
Aunque se me reproche, el principal significado de la educación media superior es la decadencia de la educación básica, porque tristemente veo y escucho de mis compañeros maestros, la escasa preparación de los alumnos en conocimientos y temas elementales que frenan su nivel académico. Cada semestre es lo mismo, no saben expresarse correctamente, tienen deficiencias para leer, escribir, investigar, etcétera, tal parece como si hubieran pasado como “fantasmitas” por la primaria y la secundaria. Por ello, la responsabilidad y entrega que debemos asumir todos los docentes de este nivel es urgente; me indigna ver la actitud estoica de algunos compañeros maestros ante esta situación y no hacen nada.
No obstante con la realidad planteada, mi mayor satisfacción es saber que hay alumnos que continúan sus estudios de licenciatura y que regresan para agradecer nuestra aportación, nuestros consejos, nuestros ánimos de hacerlos gente instruida y preparada; llegan hablando mejor, con una visión diferente de la realidad, con otros intereses y un proyecto de vida de gente madura. Esto es lo que más disfruto, porque sé que mi esfuerzo no fue inútil.
Hay también insatisfacciones, como la idea que tienen algunos compañeros maestros sobre la enseñanza ya que la ven como una obligación, y esto origina poco compromiso para la enseñanza; piensan que el mejor método de enseñanza, es la enseñanza de los propios alumnos, es decir no saben otro método más que el de las exposiciones. Otros se pasan toda la clase con sus dinámicas de grupo, que, en mi opinión, evidencian la falta de preparación y conocimiento del tema. También otros prefieren el trabajo en equipo y siempre sentados en el escritorio, el propósito es no dar clase. Esto es lo que más me indigna, porque no tienen el compromiso de enseñar y lo peor del caso es que los alumnos son los que pagan las consecuencias.
Mi objetivo principal en el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP) Ticomán, es formar en mis alumnos valores y aptitudes sólidos para que prosperen personal, profesional y académicamente, y logren un proyecto de vida satisfactorio.

2 comentarios:

  1. Creo que toca usted un punto muy importante, la educación es responsabilidad tanto del docente como del alumno, aunque no debemos olvidar que el gobierno y las instituciones , sin embargo se debe comprometer al alumno con el papel que le toca y el docente debe tomar responsablemente su labor, ambos se verán beneficiados.

    ResponderEliminar
  2. Hola Alex,
    Me ha gustado mucho esta entrada en el blog, referente a ¿Cómo percibo mi docencia?, al leer el contenido del mensaje, me hiciste recordar mis inicios en esta noble labor de la docencia, porque la misma experiencia que pasaste en esa primer encuentro con tus alumnos, la viví yo también y que decir de esos colegas nuestros que solo critican los poco o muchos onociminetos de nuestros educandos, si ellos son los primeros en no hacer nada al respecto, carecen de las herramientas y técnicas para lograr aprendizajes significativos y tampoco aceptan esta Reforma Educativa, porque tienen miedo los cambios estructurales, comportamentales y de actitud, aquí nos corresponde a nosotros como docentes ser los primeros en llevar a cabo esos cambios para después concientizar a los alumnos para que puedan lograr cambios significativos en su enseñanza y otros aspectos de su vida personal, profesional y laboral.
    Saludos Afectuosos Alex.

    ResponderEliminar