Por
ALEJANDRO GARCÍA CERNA
Enseñar las asignaturas de las Ciencias Sociales en el aula ha sido uno de los retos más difíciles en mi docencia. Al principio, asumí una actitud docente como los maestros en la Universidad: ellos llegaban al salón de clases e iniciaban su cátedra durante aproximadamente dos horas; eran ellos y su voz, su excelente fluidez y seguridad sobre los temas de filosofía, lógica, ética, entre otras, era todo su recurso y herramientas que necesitaban para transmitirnos su sabiduría; en algún momento, alguno ellos, por ejemplo, el de historia, proyectaba videos y películas de la Historia de México; en cabio, otros, que eran la mayoría, nos daban los títulos de los libros que serían debatidos en la siguiente sesión, esa era su forma de enseñar.
Al principio de mi vocación docente, asumí esa técnica y la utilicé durante casi dos años. Sin embargo, al reflexionar sobre este método, me percaté de que no era lo mismo la enseñanza media superior y universitaria, ya que los intereses y expectativas de los alumnos son diferentes. Fue entonces, que decidí incorporar en mis sesiones los materiales y técnicas didácticas que podrían ayudar en el aprendizaje de mis estudiantes. Fue difícil esta incorporación, porque algunos daban resultado y otros no tuvieron el impacto que esperaba; pero paulatinamente fui encontrando la adecuación y pertinencia de estos materiales.
Actualmente, comienza otra etapa en la introducción de novedosos e innovadores recursos para la impartición de los temas en mis sesiones. Haber encontrado en internet un extenso y variado material didáctico para impartir mis asignaturas, abre un panorama para invertir mis estrategias en el uso de la Técnicas de la Información y las Comunicaciones (TIC’s) para lograr incorporar mi docencia a la revolución de la tecnología y las comunicaciones, a efecto de obtener un cambio significativo en mi quehacer docente.
Los recursos tecnológicos como los medios de comunicación aplicados al ámbito educativito, constituyen hoy una opción viable para llevar a cabo una verdadera cruzada educativa, a niveles tanto sociales como epistemológicos que aún siguen infértiles para la mayoría de los que estamos vinculados en este sector. Si bien, los recursos tecnológicos han sido creados para resolver problemas prácticos y necesidades mediatas e inmediatas del ser humano, es necesario que se tome conciencia de las virtudes pueden lograrse en la aplicación de estas tecnologías. Es por eso, que además de lograr una concientización para el desarrollo de competencias en los estudiantes, también se busque la sensibilización constructiva de estas herramientas, de lo contrario la revolución tecnológica y educativa quedaría agotada en su mismo fin.
Por otra parte, también es menester mencionar que es urgente que se fortalezca la participación del profesorado mexicano en el diseño de materiales didácticos en la internet, ya que en su mayoría, el material que existe hoy en día en la WEB, es de procedencia extranjera y no nacional. Por eso, la imperiosa necesidad de que se hagan visibles las aportaciones del docente nacional con la creación, por ejemplo de: Blogger, Webquest, páginas personales, etcétera, que permitan difundir la actividad investigadora y propositiva del profesorado de nuestro país, a fin de participar en esta sociedad del conocimiento que se está gestando.
Termino mi reflexión, haciendo énfasis en que las propuestas didácticas encontradas en internet sobre el área de las ciencias sociales, me parece que son novedosas y pertinentes; serán los recursos en los que fije mi atención en las próximos cursos que imparta sobre: Historia, Filosofía, Geografía, Derechos Humanos, entre otras, ya que contienen información, ejercicios y actividades que fomentan el desarrollo de competencias en mis estudiantes.
ALEJANDRO GARCÍA CERNA
Enseñar las asignaturas de las Ciencias Sociales en el aula ha sido uno de los retos más difíciles en mi docencia. Al principio, asumí una actitud docente como los maestros en la Universidad: ellos llegaban al salón de clases e iniciaban su cátedra durante aproximadamente dos horas; eran ellos y su voz, su excelente fluidez y seguridad sobre los temas de filosofía, lógica, ética, entre otras, era todo su recurso y herramientas que necesitaban para transmitirnos su sabiduría; en algún momento, alguno ellos, por ejemplo, el de historia, proyectaba videos y películas de la Historia de México; en cabio, otros, que eran la mayoría, nos daban los títulos de los libros que serían debatidos en la siguiente sesión, esa era su forma de enseñar.
Al principio de mi vocación docente, asumí esa técnica y la utilicé durante casi dos años. Sin embargo, al reflexionar sobre este método, me percaté de que no era lo mismo la enseñanza media superior y universitaria, ya que los intereses y expectativas de los alumnos son diferentes. Fue entonces, que decidí incorporar en mis sesiones los materiales y técnicas didácticas que podrían ayudar en el aprendizaje de mis estudiantes. Fue difícil esta incorporación, porque algunos daban resultado y otros no tuvieron el impacto que esperaba; pero paulatinamente fui encontrando la adecuación y pertinencia de estos materiales.
Actualmente, comienza otra etapa en la introducción de novedosos e innovadores recursos para la impartición de los temas en mis sesiones. Haber encontrado en internet un extenso y variado material didáctico para impartir mis asignaturas, abre un panorama para invertir mis estrategias en el uso de la Técnicas de la Información y las Comunicaciones (TIC’s) para lograr incorporar mi docencia a la revolución de la tecnología y las comunicaciones, a efecto de obtener un cambio significativo en mi quehacer docente.
Los recursos tecnológicos como los medios de comunicación aplicados al ámbito educativito, constituyen hoy una opción viable para llevar a cabo una verdadera cruzada educativa, a niveles tanto sociales como epistemológicos que aún siguen infértiles para la mayoría de los que estamos vinculados en este sector. Si bien, los recursos tecnológicos han sido creados para resolver problemas prácticos y necesidades mediatas e inmediatas del ser humano, es necesario que se tome conciencia de las virtudes pueden lograrse en la aplicación de estas tecnologías. Es por eso, que además de lograr una concientización para el desarrollo de competencias en los estudiantes, también se busque la sensibilización constructiva de estas herramientas, de lo contrario la revolución tecnológica y educativa quedaría agotada en su mismo fin.
Por otra parte, también es menester mencionar que es urgente que se fortalezca la participación del profesorado mexicano en el diseño de materiales didácticos en la internet, ya que en su mayoría, el material que existe hoy en día en la WEB, es de procedencia extranjera y no nacional. Por eso, la imperiosa necesidad de que se hagan visibles las aportaciones del docente nacional con la creación, por ejemplo de: Blogger, Webquest, páginas personales, etcétera, que permitan difundir la actividad investigadora y propositiva del profesorado de nuestro país, a fin de participar en esta sociedad del conocimiento que se está gestando.
Termino mi reflexión, haciendo énfasis en que las propuestas didácticas encontradas en internet sobre el área de las ciencias sociales, me parece que son novedosas y pertinentes; serán los recursos en los que fije mi atención en las próximos cursos que imparta sobre: Historia, Filosofía, Geografía, Derechos Humanos, entre otras, ya que contienen información, ejercicios y actividades que fomentan el desarrollo de competencias en mis estudiantes.